domingo, 26 de abril de 2009

El cuadro del hipertiroidismo

La producción excesiva de hormonas T3 y T4 es, en la mayoría de los casos, consecuencia de la presencia en la sangre de una inmunoglobulina que estimula a la tiroides a trabajar más de lo necesario. De manera similar al bocio, algunas alteraciones de esta glándula pueden ser tan marcadas que se produce un incremento de su tamaño, causando un efecto muy antiestético en el cuello.

La causa de la producción de este anticuerpo no ha podido ser establecida claramente aún, pero se la relaciona tanto con factores emocionales y psicológicos como con el historial genético del paciente. El síntoma más evidente del hipertiroidismo es la aparición de bocio con una gran cantidad de nódulos, y el grupo más afectado (las mujeres de entre 40 y 50 años), suelen sufrir episodios de varios meses de duración en los cuales se incrementan los síntomas. Entre ellos se encuentran:



Debilidad muscular: lo más común es que se pierda fuerza en los muslos, necesitando la ayuda de los brazos para levantarse de un asiento.



Intolerancia al calor: el crecimiento del ritmo metabólico es una consecuencia muy clara del hipertiroidismo y causa un exceso de calor corporal que el organis¬mo elimina por medio de la sudoración, que suele volverse excesiva. Así, los climas cálidos resultan intolerables. Esta alteración metabólica puede tener efectos negativos sobre la personalidad y causar enojos injustificados e irritabilidad.



El complicado cuadro del hipertiroidismo



Menstruación irregular: el hipertiroidismo puede afectar los períodos al punto de volverlos irregulares e incluso hacerlos desaparecer por completo. Además, si la enfermedad no es tratada se reducen las posibilidades de embarazo.



Palpitaciones: generalmente, el paciente siente que su corazón late más rápido de lo normal, por lo que en las personas mayores se pueden producir casos de fibrilación auricular o paros cardíacos.



Pérdida de peso: como los altos niveles de hormonas en la sangre obligan al organismo a consumir calorías en forma muy rápida, aumenta considerablemente el apetito, pero sin embargo el consumo de alimentos siempre es menor que las necesidades del cuerpo, produciéndose una pérdida de peso que puede ser de entre 3 y 30 kilos.



Problemas oculares: el lagrimeo excesivo, el dolor en los ojos y la visión doble o borrosa son consecuencias del desbalance hormonal. En algunos casos se pueden producir ojos saltones u ojeras muy marcadas.



Temblores: se producen algunas alteraciones nerviosas que hacen perder el pulso y causan temblores en las manos, además de dificultad para escribir.



Trastornos intestinales: se afecta al sistema digestivo de manera tal que se hace muy común la diarrea. Además, las deposiciones se vuelven blandas y poco consistentes.


Existen varias formas de tratamiento para curar, o al menos reducir, los efectos del hipertiroidismo. Se pueden utilizar distintos tipos de fármacos, particularmente en pacientes jóvenes con cuadros pocos avanzados, a quienes se les receta dosis pequeñas durante un período de entre 6 meses y un año y medio.


Por otro lado, existe también la posibilidad de una cirugía que remueva parte de la tiroides: esta suele ser la opción que toman quienes ya pasaron por el tratamiento con fármacos y, a pesar de él, volvieron a desarrollar esta enfermedad. Por último, se puede llevar a cabo el tratamiento más tradicional: el yodo radioactivo ingerido en forma de cápsulas.



Este medicamento suele tener efectos positivos, pero no puede aplicarse a menores de 40 años a menos que hayan sido esterilizados para la concepción, puesto que puede ser afectado su sistema reproductor.

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